20.8.09

República Cromañón



República Cromañón no es el nombre de un boliche porteño donde ocurrió una tragedia no querida por nadie, o si es su nombre...pero es mucho más. Es el nombre de nuestro bendito país. El país de las miles de tragedias, un país que cada día nos amanece con varias tragedias...pero obviamente de las que nadie se hace cargo: esa es la fija argentina.

Un país que aparte de las TREGEDIAS (así con mayúsculas) tiene miles de tragedias, la de los millones que pasan hambre y mueren de hambre cada día, de quienes mueren masacrados por asaltantes de poca monta, los que mueren en ese escenario dantesco configurado por nuestras rutas...en fin, los que mueren cada día por cuestiones fácilmente evitables.

Cromañón fue el chivo expiatorio (claramente necesario) de los miles de cromañones que se suceden día tras día en un país de tragedias latentes, donde el milagro es que sigue en pie. Tragedias donde, obviamente, nadie se hace cargo, donde todos se hacen soberanamente los boludos a la hora de decir "Yo tuve algo de culpa". Donde todos buscan barrer la mugre debajo de la alfombra del que está en frente.

No hay mejor ejemplo de esto que el juicio de Cromañón, donde todas las partes imputadas (sobre las cuales no quedan dudas de que tuvieron diferentes dosis de responsabilidad) se dedicaron a echarle la culpa a los demás, en una actitud infantil y no digna de un animal. Nadie aceptó una mínima dosis de culpa, un acto de contricción, unas disculpas. Nada. Lo más asqueroso, quizá haya sido la soberbia con la que se manejó Fontanet, gesticulando y faltándole el respeto a todos, queriendo salvar su evidentemente sucio pellejo.

Acá hace rato que no hay cenicientas como para comerse el chamuyo que difunde la banda acerca de una persecución judicial hacia la misma (ver las invitaciones a los shows y los discos). Eso sinceramente es burlarse de quienes intentamos mover las neuronas.

También es una típica marca argenta la hipocresía manufacturada en serie. En el video puede verse como tirar bengalas era una cosa normal, algo avalado... muchos de quienes sabían eso, luego de la tragedia, elevaron sus miserables cuerpos para, desde arriba, señalar inquisidoramente a la banda por irresponsable y asesina. Una locura.

Como se dice siempre casi como un cliché, "Quien este libre de pecados que arroje la primera piedra".

PD: Es obvio que en esta tragedia no hay ningún asesino, lo que hay son responsables. Y por más que te toque justo a vos, en un país de irresponsables, cuando le toca a alguien ese alguien debe hacerse cargo. Sin hipocresía.

Por Chueco García & Santi Grandi

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